Los domingos me aburren casi siempre, es malo,
no soy como los demás que se lo toman de descanso,
yo lo gasto más, salgo a pasear por mi ciudad dormida,
los domingos dan la entrada a la semana, no hay salida.
Cada día pienso más en ella, mas rápido pasa todo,
indefensa una alma no está nunca, vive de su entorno,
el verdadero hombre es el que mira lo malo riéndose,
una sonrisa que marca un donde debe estar recordándose.
Por ley de cualquier persona feliz, que bien me siento,
soy libre de pecados atado a mis pensamientos,
un largo tiempo solo son cortos momentos
de momento no me quejo, en mi reflejo aún no veo tantos complejos.
Siempre empiezo hablando de una cosa y acabo en otra distinta,
nunca daré una rosa, mas bien regalaré una cinta
de casette con mis canciones con efecto de guinda,
decorar esta existencia y que el más crítico se rinda.
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