Que difícil es tomar bien decisiones,
que frágiles las relaciones, duelen los amores,
son espigas en la espina dorsal, no creo que me vuelva a enamorar,
prefiero en demora llorar a solas, ya he estado mal.
Ahora aguanto la carga
del amor platónico en la espalda,
ella nunca lleva falda
y yo me llevo a cagarla...
Todo acaba mal, pensarán menuda idiotez,
pero la que me hacer estar mal es la misma que me hace estar bien,
tienes a mi alma de rehén, la perdí en el andén
de tus ojos y desde entonces no la he vuelto a ver.
Por eso escribo sobre ella como si fuera una diosa,
al menos una duquesa, una rosa color turquesa,
preciosa, perdón, yo mismo he cavado mi fosa,
me perdí en tierras de nadie y acabé encallado en rocas.
Igual es que no sabes lo que siento,
igual es que ayer parecía hecho de cemento,
a lo mejor es que te estás mintiendo,
y digo a lo mejor porque esa es la única cosa que cura el tiempo.
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