mieles que camuflan las paredes de sabores,
única en su especie como alfiler entre miles,
desde que coincidimos en gustos mutuos somos felices.
El árbol del amor ha echado sus raíces,
y ahora su fruto prohibido cambia todo lo que dices,
lo que serian insultos son plegarias de perdones,
llevaremos de paseo a Marte nuestros corazones.
Sin miedo a pecar ni a besar no paro de pensar,
con mas miedo que a la muerte al olvidar,
teniendo en cuenta lo vivido y lo que queda por pasar,
sabiendo que estoy contigo, y contigo me iré si tu te vas.
No entienden de amor nadie de nadie de los demás,
solo tu y yo, vivos los dos, unidos hacia el más allá,
nadie sabe nada de que depara la muerte,
pero se que será junto a ti que es lo importante.
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