Desde el alma y con el alma, se me rasca al recitar
la garganta, nada va tan mal como era de esperar,
tengo la conciencia recta, y una chica tímida, para mí perfecta,
y ya no he de reptar para alcanzar el néctar.
No quiero problemas y está chunga la cosa
si me cago en el sistema y cavo mi propia fosa,
cada tema es un poema, en todos el mismo esquema
y método, pico y grabado en las baldosas.
Y así guardo mis tablillas, cada una mil medallas,
con ellas te hago cosquillas en la orilla de la playa,
con una llama amarilla se termina la batalla,
siempre va a ganar la muerte, sea de frente o por la espalda.
Fever for you, fever forever my love,
aguanto a muchos hipócritas, y no a los del amor,
el carisma es un prisma que acondiciona relaciones,
dime si es posible que crea en el amor y no en las religiones.
Si hay un ser superior que venga a verme,
y si hay alguien que lo ha visto que venga y me lo cuente,
mañana preso del pasado, hoy atado al presente,
condenado a pagar por vivir, pecado residente.
Es frecuente que me quede mirándote,
en las pupilas de tus ojos se conserva Atlántida, lo sé,
en el Atlas que guardo en mi azotea no cabe:
ni eludir los buenos días ni pasar las malas tardes.
Y así estamos, que no hay tierra que pueda ver a estos ojos,
ni correa que me mantenga alejado de tu rostro,
no te puedo ni no ver, es ese el caso,
tengo un cúmulo de amor, un tropezón, mi músculo estalla en pedazos.
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