quiero ser el inquilino de la tuya y zarpar a ninguna deriva,
en mares de tu saliva,
en hogares de nuestra familia.
Son noventa y tantos días,
serán infinitos años,
dueños de nosotros alternados,
con lo nuestro extraño.
El amor no es pequeño,
ni hace daño, ni es un sueño,
es la hoja más joven del tallo
del lirio más bello.
Hace tiempo que te quiero,
pero el tiempo pasa enseguida,
no puedo ser mas sincero,
eres mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario